El 70% de los beneficiados por la ley del ‘sí es sí’ son pederastas

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Ley sí es sí

Leo que el Consejo del Poder Judicial está muy preocupado tras la última actualización de datos de los delincuentes beneficiados por la ley del ‘sí es sí’, que están a punto de superar el millar, y de los que más de cien ya han conseguido la libertad. Pero que realmente lo que más les inquieta es que el 70% de los que han conseguido estas prebendas hayan sido condenados por abusos a menores.

No es para menos. La inmensa mayoría de los padres tenemos como principal objetivo de nuestras vidas conseguir criar a nuestros hijos de la mejor manera posible. Y esto es una tarea inmensa. Hay que cuidarlos, educarlos, transmitirles valores positivos y, por supuesto, que tengan una infancia lo más feliz posible.

Para ello hay un axioma básico: protegerlos, tanto de ellos mismos como de los peligros exteriores, especialmente de los seres depravados que pueblan nuestro mundo.

Como cualquier padre o madre sabe, los riesgos están a la orden del día desde que nacen y es un sin vivir intentar que no se dañen física o emocionalmente. En los tiempos que corren, donde la conciliación de la vida laboral y familiar es casi misión imposible, muchas veces tenemos que delegar la responsabilidad de su cuidado en familiares, amigos, profesionales o sitios como guarderías, clubes infantiles o actividades extraescolares.

Está claro que es imposible que estén exentos de riesgos. Y aunque la gran mayoría de los profesionales que cuidan y educan a los niños son buenas personas , están muy bien preparados y tienen una profesión de enorme responsabilidad y valor para la sociedad, lo cierto es que siempre se cuelan algunas manzanas podridas. Tampoco favorece el peligro que suponen las nuevas tecnologías, especialmente las redes sociales, que abren una ventana a los abusadores para embaucar y engañar a los menores. Hay sistemas para intentar salvaguardarlos, como hemos mostrado en numerosas ocasiones en estas páginas, pero siempre queda la posibilidad de que se los salten, especialmente cuando ya son más mayorcitos o que nos coja con la guardia baja.

Hay que modificar la ley inmediatamente

Cuando tienen percances, ya sean accidentes o enfermedades, y aunque el dolor muchas veces es inasumible para los padres, no nos queda más que aceptar las desgracias que nos depara el destino. Es lo terrible e injusto de la vida. Pero si estas desgracias son consecuencia de un pedófilo, de un monstruo, que abusa de lo más sagrado que existe, la inocencia de un niño, y que probablemente sus acciones tendrán consecuencias para el resto de su vida, la tragedia es, si cabe, peor.

Con la aplicación de la ley ‘sí es sí’, y los enormes errores que conlleva, el mal ya está hecho. Según nuestra legislación todos los que han violado o abusado sexualmente hasta la fecha tienen el derecho de acogerse a los beneficios que les permita reducir su condena. No se puede hacer nada.

Lo que sí se puede hacer, con carácter inmediato y urgente, es modificar la ley para que no se beneficien los que delincan a partir de ahora. Por eso mismo, y una vez que el mismo Gobierno ha reconocido que con la promulgación de esta ley se han producido efectos indeseables, no se comprende como ya han pasado dos meses desde que decidieron modificarla y todavía parece que va para largo.

El Consejo del Poder Judicial tiene mucha razón de estar preocupado por quien se beneficia de la aplicación de esta perversa ley, los pedófilos. Hablamos de casi 700 que ya han reducido sus penas y probablemente de 70 que ya están en la calle. Y sabemos que la gran mayoría de ellos suelen reincidir.

Es crucial que las penas no se rebajen, sino que incluso se aumenten desde ya. Personalmente, y sabiendo que suelen reincidir estos monstruos, yo no les dejaría salir nunca de la cárcel.